Para no perder la motivación inicial del blog os contaré que aquí la nochebuena no es gran cosa. No se estila demasiado eso de hacer una cena familiar como allí. Lo que se lleva aquí es la comida de navidad, y luego, el día 26, que es festivo, se comen canelones hechos con las sobras del día 25, que claro, tienen que quedar super de ricos, lo que pasa es que como anduve por Madrid, pues no hubo canelones para el nene.
Otra de las tradiciones, es el "caga tió" que es el tronco de madera con patas y cara típico de los catalanes, que resulta que la tradición es que tu tienes un mazo y le das ostias mientras le pides los regalos de navidad, que los caga. Todo sea dicho, que entre esto y los caganets, empiezo a pensar que los catalanes tienen una obsesión más que patente con el último tramo del aparato digestivo y me empieza a resultar preocupante. El caso es que estoy el 23 aquí currando ya a última hora y me viene el jefe y dice "El año que iba a presentar yo la tesis, le di unas ostias con el mazo, porque claro, escribiendo la carta a los reyes o a Papá Noel, no se le puede poner mucho ímpetu, pero con el mazo...". Porque claro, se supone que con cuanto más ganas le sacudas más regalos te trae XD
Eso, y creo que ya os comenté que aquí los barquillos, como no tienen ni puta idea de quien es San Isidro, pues los toman como algo típico navideño, y lo llaman neulas.
Y poco más. Si me entero de alguna costumbre de año nuevo, ya os tendré al día.
Besucos!